Los fibromas blandos, también conocidos como acrocordones, son pequeños crecimientos benignos de la piel que suelen aparecer en áreas donde la piel se roza con la piel o la ropa, como el cuello, las axilas, los párpados, la ingle y debajo de los senos. Estos crecimientos son comunes y generalmente no causan problemas de salud, aunque pueden ser molestos o antiestéticos para algunas personas.
Características de los Fibromas Blandos:
Apariencia: Pequeños, blandos, del color de la piel o ligeramente más oscuros.
Forma: Generalmente son pedunculados (tienen un tallo estrecho que los une a la piel).
Tamaño: Varían en tamaño, desde unos pocos milímetros hasta más de un centímetro.
Causas:
Fricción: La fricción constante de la piel puede contribuir a su formación.
Genética: La predisposición genética puede jugar un papel.
Factores Hormonales: Cambios hormonales, como los que ocurren durante el embarazo, pueden influir.
Tratamiento:
Remoción Quirúrgica con Laser (Plasma Pen)
Opciones de Precios por Cantidad
1 a 5 acrocordones: Desde $20.000 hasta $35.000.
6 a 10 acrocordones: Entre $40.000 y $50.000.
Paquetes amplios (hasta 20 o 30 lesiones): Entre $90.000 y $140.000.
Detalles del Procedimiento
Método: Se usa energía plasmática de forma ambulatoria.
Anestesia: Se aplica anestesia tópica para que no duela.
Tiempo: Tarda de 1 a 3 minutos por cada lesión
Cuidados posteriores a la electrocauterización de acrocordones:
Limpieza:
Lava la zona tratada con agua y jabón suave dos veces al día. Evita el uso de peróxido de hidrógeno o alcohol, ya que pueden retardar la curación.
Secado:
Seca la zona con cuidado con una toalla limpia o papel absorbente.
Protección:
Aplica una capa delgada de ungüento antibiótico para mantener la zona húmeda y protegerla de infecciones.
Vendaje:
Si la zona tratada está en un área propensa a roces, utiliza un vendaje estéril para protegerla de la fricción de la ropa.
Evita la irritación:
No te rasques ni frotes la zona. Evita la exposición prolongada al sol y el uso de ropa ajustada que pueda irritar el área.
Control de la costra:
No intentes retirar la costra que se forme, ya que esto puede provocar cicatrices o infecciones. Déjala caer por sí sola.
Signos de infección:
Observa la zona tratada en busca de signos de infección, como aumento del enrojecimiento, hinchazón, dolor, pus o fiebre. Si notas alguno de estos síntomas, consulta a tu médico de inmediato.
Protección solar:
Una vez que la zona esté completamente curada, utiliza protector solar en la zona tratada, especialmente si estará expuesta al sol, para prevenir la hiperpigmentación.